Artículos año 2022 SALON GOURMETS



Invitados para la ocasión por unos familiares que poseen un negocio en este sector gastronómico bajo el nombre de “La Abuela Cándida”, nos desplazamos a Madrid, en donde se encuentra IFEMA, en cuyos pabellones 2, 4 y 8 se situaba la 35ª Feria Internacional de Alimentación y Bebidas de Calidad, conocida como Salón Gourmets.

Era la primera vez que asistíamos a un evento de estas características aunque en la línea formal de otras exposiciones ya contempladas en el mismo recinto como es el Salón del Estudiante, visita obligada en mis primeros años como orientador educativo, o Festibike, como aficionado al mundo de la bicicleta.

Lo peculiar de este Gourmets consiste en descubrir la existencia de numerosos productos reservados para paladares refinados, fruto de disponer de suficiente poder adquisitivo como para desenvolverse entre ellos. Pues esa y no otra es la definición que se atribuye al término gourmet, como “persona con gusto delicado y exquisito paladar, conocedora de los platos de cocina significativamente refinados” y también, en ese mismo sentido “persona que es aficionada a comer bien y que aprecia y disfruta la buena comida y conoce los buenos restaurantes”.

Sin entrar en otras disquisiciones de orden moral en un mundo en el que millones de seres humanos luchan por tener algo que llevarse a la boca para no morir de hambre o que mueren sin remedio como consecuencia del desigual reparto de bienes que nos rodea, lo cierto es que como actividad puramente comercial y creativa no deja de resultar atractiva.

Por un lado, quienes nos hemos dedicado profesionalmente a otras actividades alejadas de este sector gastronómico, nos asombramos de los negocios que giran en este mundo empresarial donde se cuece la realidad económica que mueve los hilos existenciales no exentos de argucias, trampas e incumplimientos contractuales, ante los que el mundo escolar que conocemos es un simulacro de acercamiento y formación para ese posible desembarco o batalla pero ejecutada con balas de fogueo.


Para empezar, conocimos la existencia de compañías como Crédito y Caución cuya finalidad es darle a los empresarios un mínimo de confianza y seguridad en sus transacciones ante la duda, más que fundada, de los numerosos incumplimientos financieros que se producen tras estos encuentros en los que el desconocimiento de los actores suele presidir sus relaciones, salvando honrosas y acreditadas excepciones.

La inmensidad de la oferta es tal que no solo no pudimos recorrer al completo la totalidad de las casetas allí ubicadas, sino que se nos hizo laborioso y cansado el poder visitar algunas de las más significativas que dejamos plasmadas en el recuerdo que quedó depositado tras la visita como filtro de otras muchas evocaciones.

Entre lo más llamativo de lo visitado están esos inmensos chuletones de terneras vascas o abulenses, como las de la firma Okelan, que reúne carnes de ternera, vacuno y buey auténticos, con un tamaño que llama la atención para los neófitos en este tipo de productos. En esa misma línea contemplamos la carne de la empresa Txogitxu, el txuletón más vendido del mundo, según reza el eslogan publicitario de la propia empresa.

Y metidos en ejemplares de gran tamaño, también nos llamó la atención el de un pez espada como reclamo en una bancada formada por pescados y mariscos con abundante presencia de ostras. La calidad está fuera de toda duda dado el color y tamaño de las piezas, de las que afortunadamente tenemos conocimiento y posibilidad de adquirir en el aún buen mercado de abastos alcazareño que, pese a su continuo declive, sigue siendo excepcional en nuestra comarca.

El caviar iraní tipo beluga o los productos encurtidos que comercializa la empresa socuellamina Kiele y que ya conocíamos por haber degustado en una comida en su propia sede manchega meses atrás, fueron otros de los reclamos que merecieron la pena y más conociendo al propietario de este último, Francisco “Kiko” Santos, persona afable y atenta que nos trató con gran amabilidad en su stand.

Tampoco podemos pasar por alto el trato recibido en el puesto de La Catedral de Navarra, una firma de conservas de todo tipo pero especialmente de las suculentas verduras de su huerta. La degustación consistió en unas breves pero exquisitas muestras de puntas de espárragos, alcachofas aliñadas, pimiento de piquillo y unas alubias pochas también en vinagreta. Todo ello de un sabor excepcional.

Y dentro de los componentes que de forma auxiliar contribuyen a realzar el sabor de los alimentos nos encontramos con la empresa “Wine tools” que comercializa su ingenio llamado Coravin Timeless Three, un dispositivo que ayuda a servir los vinos sin quitar el corcho y preservarlo de la oxidación con su sistema de vacío que aguanta hasta dos años después de abierta la botella. Además, dispone de una colección de copas diseñadas en función de las variedades vinícolas de que se trate. Lo que supone un refinamiento en línea con las propuestas que identifican este Salón Gourmets.



Justo López Carreño

Abril de 2022

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