Artículos año 2008 Morir lentamente...


Quien no refresca sus ideas, ni cambia de discurso y evita sus conflictos interiores muere lentamente. Aquel que se toma esclavo del hábito, repitiendo todos los días el mismo trayecto, las mismas compras en el súper mercado, quien no cambia de marca, quien no se arriesga a usar un color de ropa nueva, quien no conversa con un desconocido, muere lentamente.
Aquel que evita una pasión intensa, quien prefiere el negro al blanco y los puntos sobre las ies en lugar de un torbellino de emociones indomables, que son las que rescatan ese brillo en los ojos, sonrisas y llanto, un corazón sufriendo, sentimientos .... mueren lentamente.
Quien no busca ansiosamente hasta por debajo de la mesa cuando se siente insatisfecho en su trabajo, quien no arriesga lo seguro por lo incierto yendo atrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida huir de los consejos sabios y sensatos, muere lentamente.
Muere lentamente quien no viaja, no lee, quien no disfruta de la música y quien no logra percibir sus propias virtudes.
Muere lentamente aquel que pasa el tiempo quejándose de la mala suerte, de la lluvia incesante, dándose por vencido en un proyecto antes de iniciarlo, quien no pregunta sobre un tema que desconoce, quien niega una respuesta a alguien que le pregunta sobre algo que sabe.
Hay muchos que mueren lentamente, siendo esta la muerte más ingrata y traicionera, puesto que cuando se acercan a la verdad ya estamos demasiado distantes del camino para recorrer el tiempo que nos queda. Que demore el mañana antes de convertirse en nuestro día, ya que no podemos evitar un final repentino, pero que al menos podamos evitar la muerte en dulces cuotas, recordando siempre que el estar vivo requiere en si un esfuerzo mucho mayor que simplemente respirar.

ANONIMO
Alcázar 29 de Febrero de 2008

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