Artículos año 2014 Aguas



El periodismo es cruel. No por lo que dice, sino por lo que calla y deja abandonado por el camino. Ha bastado que algunos medios de comunicación nacionales se hayan hecho eco del encierro de la Plataforma en Defensa del Agua como bien público en Alcázar de San Juan, para que lo que estaba siendo un pulso local entre el equipo de gobierno y la referida Plataforma alcance dimensiones insospechadas y ponga contra las cuerdas a los actuales dirigentes.

Creo que nuestros gobernantes han cometido varios errores y, al analizarlos, no me atrevo a decir cuál de ellos ha cobrado más peso en la actual crisis.

El primero ha sido prescindir de la opinión de la ciudadanía. Una Plataforma que lleva meses de asambleas, manifestaciones y concentraciones, que ha llegado incluso a reunir 11.000 firmas de apoyo, no puede ser ignorada. Porque además estas movilizaciones están reflejando y aglutinando el descontento general que hay respecto a otros temas sociales: educación, sanidad, hipotecas, corrupción… por lo que bastaba canalizar ese malestar en una causa atractiva y sentida en Alcázar como son sus Aguas, para tener el detonante de las protestas desencadenado.

El segundo error de nuestros gobernantes ha sido olvidar que la ciudadanía alcazareña ha votado mayoritariamente a la izquierda en nuestro reciente transcurrir democrático y esa inclinación crea vínculo y tradición. Esto me recuerda un símil comparativo con la afición al baloncesto en nuestra localidad, pues este deporte tiene un pasado con tal arraigo que basta con emprender un proyecto que ilusione para que la afición rebrote y florezca como por generación espontánea. A los recientes Adepal y Alcázar Basket me remito. Los ciudadanos saben cómo se formó el actual consistorio y que, aunque legítimo, no responde a las intenciones mayoritarias de los votantes.

El tercer gran error de nuestros dirigentes ha sido menospreciar a Juan Garrido. No han tenido en cuenta el valor de la persona que lideraba estas movilizaciones. Han despreciado toda una trayectoria de alguien que conoce el juego político desde la oposición como concejal de Izquierda Unida en su momento, y que siempre ha dado muestras de su capacidad para movilizarse en todas cuantas causas sociales o solidarias hayan acaparado su interés.

Lo ha hecho desde el crisol teórico de quien ha sido capaz de organizar XVIII Jornadas de Cine Solidario que, sin duda, dejan un poso para cualquier espectador mínimamente crítico que quiera sensibilizarse ante las múltiples desigualdades e injusticias que nos rodean. Pero fundamentalmente ha sido un militante de causas sociales como posiblemente no se pueda encontrar otro de semejante palmarés en nuestro entorno: Movimientos de Renovación Pedagógica, 0’7 % YA, Consejo de Cooperación, Amnistía Internacional, Ayuda al Pueblo Saharaui… por citar las empresas que me vienen a bote pronto. Y en todas ellas sin regatear esfuerzo o compromiso, anteponiendo muchas veces sus necesidades familiares o personales por entregarse a estas causas desde la pancarta, la chapa en su solapa o la tienda de campaña en algún espacio urbano.

Con Juan se han equivocado y han dado en hueso si pensaban que se desanimaría o que perdería la ilusión o la ventura, como dice la frase del Quijote que a él tanto le gusta citar. En la Plataforma están multitud de personas que luchan un día, una semana, unos meses, pero Juan es de los que luchan toda la vida, por lo que, según Brech, está entre los imprescindibles.

Justo López Carreño

Febrero de 2014

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